Estella/Lizarra (Navarra)
» 2009/06/01 by Administrador | In General | |Estella (en euskera Lizarra, y ambos cooficiales) es una ciudad, municipio de la zona media de la Comunidad Foral de Navarra (España), cabecera de su merindad y de la llamada comarca de “Tierra Estella” o Lizarrerria, situada a mitad de camino entre las ciudades capitales de Pamplona y de Logroño, en La Rioja, en una zona de unión entre la Montaña y la ribera alta de Navarra.
Su nombre oficial es Estella/Lizarra. Antiguamente el poblado recibía el nombre de Lizarra, hasta la creación de la ciudad en 1076. En la colección diplomática de Irache son frecuentes en documentos del siglo XI las referencias a este poblado denominado, según los casos, Leizarrara, Lizarrara, Liçarrara, Lizarara, Liçarra y Lizarra. El topónimo, inequívocamente en lengua vasca, en algunas ocasiones se ha interpretado como ilizar, “ciudad antigua”, y también como elizar, “iglesia antigua”; sin embargo parece tener mayor solvencia la etimología lizar, “fresno” en euskera, relacionada con la posible abundancia de este árbol en el paraje.
Otro de los posibles orígines del nombre, relacionado también con la propia fundación de la ciudad por el Rey de Navarra Sancho Ramírez, como punto de atención al peregrino a su paso por el camino de Santiago navarro, es el latín Stellae (estrella). Hay varias referencias a la denominación L’izarra, traida por habitantes de origen franco, y que pueden dar origen a este nombre. De hecho, la presencia de una estrella de ocho puntas en los monumentos de la ciudad se remonta a su estadio fundacional, punto que parece atestiguar esta etimología. La estrella ha permanecido hasta la actualidad como símbolo distintivo de la ciudad.
Situada a 421 metros de altitud, rodeada por montañas: Montejurra, Peñaguda, Cruz de los Castillos, Santa Bárbara y Belástegui y tan oculta entre ellas para quien se acerca que, según el dicho, “no se ve Estella hasta llegar a ella”. Este cerco de montañas que la rodea suaviza su clima, abrigándola del viento.
Río Ega a su paso por EstellaCruzada por el río Ega, afluente del río Ebro, se asienta en un gran meandro del mismo, que proporciona agua para las fincas y zonas ajardinadas, entre las que destaca el llamado paseo de “Los Llanos”.
Dispone de buenas comunicaciones por carretera con:
Pamplona y Logroño por la A-12 (Autovía del Camino)
Zaragoza (incorporación a la A-15 en Tafalla)
Vitoria (NA-132-A)
San Sebastián (A-15 desde Pamplona)
Barrios
Estella, que tiene 14.049 habitantes en 2007, es la 6ª ciudad de Navarra con más habitantes, por detrás de la capital navarra, Pamplona (200.000hab), Tudela (33.000hab), Barañáin (21.100hab), Burlada (18.800hab) y Zizur Mayor (14.300hab).
La denominación coloquial de los principales barrios, generalmente por la separación producida por vías principales, por algún elemento reconocido que integra el barrio, o por el nombre de la parroquia a la que pertenecen, podría ser la siguiente:
Rocamador, San Pedro, San Miguel, San Juán, Remontival, Plaza de Toros y Yerri, Zaldu, El Puy, El Volante, Zalatambor, Lizarra, Navarrería, Calle Mayor, Valdelobos, Pza. Santiago, San Benito, Sector-B, Merkatondoa, San Cristóbal y Fuente de la Salud.
Localidades limítrofes
Estella limita con los siguientes términos municipales: al oeste con Ayegui y Allín; al norte con Allín, la facería 21 de Navarra y el Valle de Yerri; al este con el Valle de Yerri y Villatuerta; y al sur con Aberin.
Puente de la Cárcel o ‘Puente picudo’La ciudad se estableció cerca del primitivo burgo de Lizarra, reconquistado por Sancho Garcés I en el año 914.
En el año 1090 el rey Sancho Ramírez, monarca de Pamplona y Aragón, decidió fomentar el asentamiento en este lugar de francos (comerciantes, hombres libres del vasallaje a nobles y eclesiásticos), ya que se hacía necesaria una población que atendiera la creciente afluencia de peregrinos que de toda Europa dirigían sus pasos a Santiago de Compostela. Desvió ligeramente el primitivo trazado del camino de peregrinación y decidió construir un castillo y establecer ahí la población, en la orilla derecha del río, al pie de un pequeño relieve rocoso. Se rodeó de murallas y el mismo año concedió un fuero, basado en el de Jaca, autorizando la instalación de francos, pero sometiendo la de navarros a la aprobación real.
Posteriormente, en 1187, Sancho el Sabio decidió poblar con navarros y otras gentes una de las tierras aledañas, llamada de San Juan, concediendo a los nuevos habitantes un fuero idéntico al que tenía la ciudad, cuya redacción definitiva había ya sancionado en 1164. En 1188 concedió el fuero al barrio de Arenal. Coexistieron, por tanto, tres núcleos de población distintos, que se unieron en un solo municipio en 1266.
Su situación en el Camino de Santiago provocó que se acercaran comerciantes y tratantes de todo el mundo, principalmente francos y judíos, provenientes de las zonas francas de Le Puy y Tours, según han puesto de manifiesto recientes excavaciones y el estudio de templos y santos. Estella se pobló de tiendas y hospederías, viviendo un auge económico que tuvo su reflejo en una importante actividad constructora; el primitivo núcleo comercial se transformó en un conjunto urbano bien definido en un breve espacio de tiempo.
A partir del siglo XII se levantaron sólidos edificios, principalmente religiosos que, en palabras de Julio Caro Baroja, hicieron de Estella “la capital del románico navarro”. En el siglo XIII, Estella era ciudad de mercaderes y poseía una famosa tabla de cambios. En 1354 existían allí seis hospitales de peregrinos.
Aymeric Picaud, autor del Libro V del Codex Calixtinus, dicho la “Guía del Peregrino”, visitó la ciudad, mostrándose crítico con las gentes de la región, pero muy generoso con Estella: “Fértil en buen pan y excelente vino, así como carne y pescado, y abastecida de todo tipo de bienes”. Alabó las cualidades del agua del Ega, “un río de agua dulce, sana y extraordinaria”.
Dice la tradición que el obispo de Patrás, en la región griega de Acaya, emprendió el Camino de Santiago en 1270, llevando en una caja la espalda entera del apóstol Andrés, que quería donar a Santiago. El apóstol Andrés había sufrido martirio en Acaya en el año 62, lo que explicaba su posesión por el prelado. Parece ser que murió en el anonimato en Estella y que fue enterrado en el claustro de la parroquia de San Pedro de la Rúa. Así, hoy en día San Andrés es copatrón de la ciudad, junto con la Virgen del Puy.
Estella alcanza su apogeo en el siglo XIII; su decadencia comienza en el primer cuarto del siglo siguiente. Esto fue debido a hechos como la disolución de cofradías en 1323 y los duros conflictos entre Navarra y Castilla a lo largo de los siglos XIV y XV. La ciudad, empobrecida por la guerra civil y por las inundaciones que la asolaron, cayó en manos de las tropas de Fernando el Católico en 1512. Cincuenta años más tarde se decidió el derribo de su fortaleza.
La ciudad de Estella ha sido el lugar donde se han producido importantes hechos para la historia del nacionalismo vasco, entre los que podemos destacar: El Estatuto de Estella de 1931 y el Pacto de Estella de 1998
El Estatuto de Estella (1931)
El Estatuto de Estella (véase Estatuto Vasco-Navarro) fue un proyecto de Estatuto de Autonomía conjunto para las provincias de Álava, Guipúzcoa, Navarra y Vizcaya. Sobre un primer borrador de la Sociedad de Estudios Vascos la asamblea de alcaldes vasco-navarros celebrada el 14 de junio de 1931 en Estella, con mayoría de carlistas y nacionalistas vascos, aprobó un proyecto que reservaba a la futura región autónoma las relaciones con la Iglesia, lo que llevó al político socialista Indalecio Prieto a manifestar que lo que se quería era establecer un Gibraltar vaticanista.
En la asamblea de los ayuntamientos realizada en Estella, de los 220 ayuntamientos navarros presentados, 200 apoyaron el Estatuto vasconavarro (89,93% de la población).
Dicho estatuto fue refrendado en asmablea celebrada en Pamplona el 10 de agosto; sin embargo, la aprobación de la Constitución de la República Española de 9 de diciembre de 1931 hace fracasar ese primer proyecto.
Se redactó otro ajustado a las disposiciones constitucionales, pero fue rechazado para Navarra en una polémica asemble celebrada en junio de 1932, por lo cual siguió su tramitación como estatuto solamente para las tres provincias Vascongadas, siendo finalmente aprobado en 1936, ya iniciada la Guerra Civil Española.
La Guerra Civil (1936)
Fortunato Aguirre era el Alcalde de Estella por el Partido Nacionalista Vasco cuando sucedió el alzamiento militar de 1936. Fue uno de los fundadores de Osasuna, alcalde de Estella y miembro del Napar Buru Batzar (NBB), que es la junta directiva del PNV en Navarra, presidida entonces por José Agerre. También fue el fundador de la ikastola de Estella.
En los meses anteriores a dicho alzamiento que daría origen a la Guerra Civil española, tuvo conocimiento de la conspiración que preparaba el gobernador militar de Navarra, el General Mola, e incluso de que en el monasterio de Iranzu había escondido un arsenal de armas y se llevaban a cabo reuniones entre los conspiradores, de lo cual avisó repetidamente al Gobierno de la República. También tuvo conocimiento de la reunión que, el 16 de julio de 1936, tuvo lugar en el monasterio de Irache entre el General Mola y el General Batet, general en jefe de la VI División Orgánica de Burgos, por iniciativa de este último, en la que trató de averiguar si Mola estaba implicado en la conspiración que se estaba preparando e incluso le pidió su palabra de honor de que no iba a sublevarse.
Poco después tuvo lugar el levantamiento, siendo apresado Fortunato Aguirre el mismo 18 de julio por los sublevados, conducido hasta las cercanías de Pamplona y fusilado el 29 de septiembre de 1936.
En esa ciudad, el 25 de septiembre de 1936, el Comandante Militar Ricardo Sanz de Iturria promulga el bando siguiente contra la cultura vasca existente en Estella y, en particular contra el PNV y su fundador.
“Hago saber: salvo honrosísimas excepciones en que elementos nacionalistas se han alistado voluntariamente, en general el Partido Nacionalista ha observado con indiferencia ante los gravísimos momentos por los que atraviesa España; (…) Estella está minado por el separatismo, fomentado e importado por ciertos hijos de la misma que todos conocen, por lo que no hace falta mencionarlos. Por ellos se ha vertido en Guipúzcoa y en otras parte mucha sangre española, de la cual no poca sangre estellesa. Por lo que hago saber lo siguiente: En el plazo de cuarenta y ocho horas, a partir de la publicación de este Bando, todos los elementos nacionalistas entregarán en la Comandancia Militar todos los objetos o prendas (incluso de vestir) de carácter separatista, los libros, los periódicos, mapas y retratos, de aquel que se llamó Sabino Arana, así como bustos o figuras de éste y otros cabecillas separatistas. Asimismo se entregarán por quien los posea los libros y objetos de toda índole de la finada escuela vasca; la documentación, objetos, insignias y fondos de las sociedades nacionalistas y, en una palabra, todo lo perteneciente a esas sociedades o con ellas relacionadas. En ciertas regiones de las provincias vascongadas y en nuestra querida Navarra se usan el chistu y los correspondientes instrumentos para sus bailes. En las Vascongadas muy bien que sigan con sus patriarcales costumbres; en Estella eso es planta exótica desconocida e importada por los que todos sabemos. Se acabó el “gora euzkadi”, estamos en tiempos de VIVA ESPAÑA, por consiguientes, quien los posea entregará todos esos instrumentos en el mismo plazo. Asimismo, se prohibe la palabra “Agur”, importada por los separatistas en el lugar del “Adiós”, genuinamente español. (…) ¡VIVA NAVARRA! ¡VIVA ESPAÑA!.”

